Singapur es una de las ciudades más seguras del mundo, punto final. El crimen violento es extraordinariamente raro. Lo principal que debes saber sobre la seguridad en Singapur son sus leyes estrictas: la importación de chicle está restringida, cruzar fuera de las líneas de paso peatonal conlleva multas, tirar basura tiene sanciones pesadas, y el tráfico de drogas lleva la pena de muerte. La ignorancia de la ley no es una defensa — investiga las regulaciones de Singapur antes de llegar.
El agua del grifo se encuentra entre las más limpias del mundo y es perfectamente segura para beber. Las instalaciones sanitarias son de clase mundial. El único peligro real es el ocasional dengue transmitido por mosquitos — usa repelente de insectos, especialmente en parques.