Cocina local y platos imprescindibles
La escena gastronómica de Cesky Krumlov se centra en la auténtica comida de confort checa, perfecta para los días fríos mientras exploras este pueblo medieval. No te pierdas el trdelník (un pastel dulce enrollado en canela y azúcar, típicamente relleno de chocolate o Nutella), que encontrarás en vendedores callejeros en toda la Plaza de la Ciudad Vieja—espera pagar 50-80 CZK. La Svíčková (solomillo de res en salsa de hierbas cremosa con arándanos rojos y knödel) es el plato nacional informal y aparece en la mayoría de los menús de restaurantes. Para algo más local, prueba la klobása (salchicha ahumada) o el goulash con pan de centeno negro. La mayoría de los platos principales cuestan entre 150-300 CZK en restaurantes informales.
Mejores mercados y dónde comprar
El mercado al aire libre cerca de los terrenos del Castillo de Krumlov funciona diariamente y vende productos frescos, quesos locales y artículos alimentarios pequeños—excelente para provisiones de picnic. Para comer en el lugar, Krčma Markétská ofrece comida checa tradicional en una atmósfera de sótano medieval cautivadora (platos principales 200-320 CZK), mientras que Laibon sirve una cocina checa más refinada con excelentes cervezas locales. Los viajeros con presupuesto limitado deben dirigirse a Hospůdka Na Louži para comidas auténticas y asequibles en una atmósfera acogedora de bar (120-220 CZK). La mayoría de los restaurantes funcionan todo el año, aunque el horario puede reducirse durante los meses de invierno, así que llama con anticipación si visitas de noviembre a marzo.
